CARACTERÍSTICAS DE LOS FACILITADORES
CULTURALES
INTRODUCCIÓN
La
identidad cultural es un sistema
de referencias materiales y simbólicas en permanente construcción cotidiana que
un individuo asume
como propias y a partir de las que se reconoce parte de grupos de pertenencia. No
solamente se constituye en referencia al grupo propio sino en referencia a las relaciones entre
grupos; la construcción de la identidad, y las relaciones a partir de esas construcciones, se
desarrollan en forma permanente en los espacios áulicos. En el aula intervienen
en la generación de conocimientos sobre la diferencia y la diversidad, a veces de modo que se
permiten identificaciones culturales. Las aulas pueden ser también espacios donde la temática de
la identidad se
trabaje de formas específicas, en relación a los contenidos curriculares; la identidad se construye
en forma relacional en forma diacrónica
y sincrónica en nuestra vida (Davies, 1989), y que, además, los aspectos
situacionales
específicos
influyen en nuestros modos de ser-en-interacción. La conformación de la
identidad se relaciona con la dimensión histórica6 y política: mucho de quienes
somos se define a partir de las formas particulares en que los grupos de los
cuales nos consideramos participantes en un sentido identitario establecen y
han establecido sus relaciones con otros grupos (Neufeld y Thisted, 2001). De
este modo, a pesar de que la identidad es un engarce de imágenes, pensamientos
y fantasías, y puede, por eso, parecer poco concreta, influye concretamente en
nuestras condiciones de vida. Es de suponer que la identidad se construye a
través de la participación concreta, interactiva, relacional en díadas o en
grupos sociales, como, por ejemplo, la familia en que nacemos, el grupo de
pares de nuestra primera escolaridad u otros grupos a los que vamos
perteneciendo, tales como familias que formamos a lo largo de nuestra vida y
grupos de pares por actividad laboral o recreativa (Winnicott, 1972; 1998). Es
importante destacar la función y características de las personas que
contribuyen en la permanencia de la identidad cultural en distintos escenarios
y culturas. estas tendrán permanencias gracias a las relaciones que se establecen
entre grupos e individuos que se perciben como diferentes, en distintos
escenarios de la sociedad como lo son la familia y la escuela. Las aulas pueden
ser espacios donde la temática de la identidad se trabaje de formas
específicas, en relación a los contenidos curriculares.
DESARROLLO
Al realizar un
análisis de datos a partir de explorar las percepciones de varios actores
sociales y de observar interacciones la relación a la diversidad cultural, a
las relaciones entre sujetos culturales distintos, y a las ideas sobre la
identidad se puede identificar la comprensión de la diversidad para explorar las
causas de la actitud y en sus procedimientos concretos de interrelación. Existen
herramientas de facilitación identificables que puedan proponerse como
transferibles, sobre todo en contextos educativos. De acuerdo al trabajo de
campo y análisis posterior se puso en evidencia que:
a) Las relaciones
interculturales se caracterizan por ser algo de lo que no se habla, y de lo que
se pretende que no existe; es decir, funcionan como un presente-ausente.
b) Esta trama
ambigua de presencia y ausencia simultáneas orienta lo que se dice, se piensa y
se hace acerca de la diversidad.
c) Se identifican
tensiones y contradicciones, por ejemplo, que se diga que “todos somos iguales”
pero que, en el transcurso de la misma conversación, se viertan juicios y
prejuicios.
También se identificó
aspectos que están interrelacionados con situaciones ajenas al escenario
escolar (contexto no escolar). Se analizan fenómenos que ha desarrollado
trayectoria como facilitadores culturales. Este análisis se presento al
estudiar dos cuerpos. Uno general, que se produjo a partir de explorar ideas
acerca de la cultura y las relaciones interculturales con actores
sociales diferentes, tales como docentes, funcionarios del gobierno provincial,
integrantes de organizaciones no gubernamentales y otro, más específico, que
buscó indagar con más precisión sobre la identidad y las identificaciones
culturales, se generó a partir de realizar grupos focales de trabajo con
algunos
de los
participantes. Estos cuerpos de datos complementarios se fueron desarrollando.
A partir de este paso de análisis se tomó la decisión de indagar más
específicamente acerca de casos de personas que parecían funcionar en más de
una cultura. Se llamo a estos casos “facilitadores o mediadores.
Partiendo de lo
que es la identidad y como se construye existen dos premisas documentadas tanto
en la ciencia como en las artes: que nuestras identidades se construyen a
partir de las historias en las que estamos insertos y que se reconstruyen
permanentemente en interacción; que la percepción de la identidad influye en
cómo interactuamos con otros, tanto dentro de grupos como entre grupos. La
comprensión de identidad es una herramienta de acción en el mundo, orientan la
lectura del pasado; influyen en la capacidad de imaginar quién se es o se puede
ser, y qué se puede hacer, en un tiempo que no es hoy, es decir, en la
capacidad de proyectar el futuro (ver, por ejemplo, De Frantz, 1995). De este
modo, a pesar de que la identidad es un engarce de imágenes, pensamientos y fantasías,
y puede, por eso, parecer poco concreta, influye concretamente en nuestras condiciones
de vida. Como se indicó existen personas que cumplen un papel importante en el
desarrollo e identificación de la identidad (facilitadores o mediadores) para poder
entender el rol de este grupo es importante realizar los siguientes
interrogantes. ¿Qué atributos muestran, si acaso los hay comunes, las personas
que pueden mediar entre culturas identificadas como diferentes? ¿qué
herramientas concretas despliegan dichos facilitadores?
De acuerdo a la
profundización dentro de esta investigación
en casos en que el pensamiento y las interacciones de algunos sujetos indicaron
una actitud de compromiso acerca de la comprensión de la diversidad, en esa
actitud y en sus procedimientos concretos de interrelación existen herramientas
de facilitación identificables que puedan proponerse como transferibles, sobre
todo en contextos educativos que ayudan a comprender las diversidades e
identificación cultural. Las siguientes son características encontradas como
relaciones semánticas de contrastación para el facilitador intercultural:
-
Reconoce las diferencias.
-
Piensa que lo diverso existe y puede estar
cerca y al mismo tiempo, reconoce que lo diverso existe en muchos lugares,
tanto dentro de una cultura local como en otros países.
-
Se preocupa por conocerlo y también por
transmitirlo.
-
Reconoce la diversidad intra-cultural;
hace explícita la diversidad. La toma como dato para examinar sus propias ideas
y las de otros.
-
Dedica tiempo a entender y explorar las
percepciones sobre las relaciones sociales de la diferencia, las relaciones de
poder que subyacen, y las consecuencias de las mismas.
-
Se interesa por conocer espacios y
organizaciones dedicados a estos temas; en algunos casos, promueve su formación.
-
Ve lo distinto como distinto y no en
términos jerárquicos; en muchos casos.
-
Identifica como alienante se analiza desde
la perspectiva del poder que pueden ejercer algunos individuos o grupos sobre
otros con carácter de dominación.
De acuerdo a distintos casos de facilitadores analizados durante
la investigación, se presenta la interpretación de cada uno de los diálogos
mantenidos; los cuales reafirman las características que
se encuentran en los pensamientos, actitudes y acciones del facilitador como:
-
Que el facilitador participa en la
construcción de la identidad de manera dialógica e interactiva.
-
Se define como alguien que puede vivir en
más de un mundo al mismo tiempo, y tiene conciencia de ello, y por lo tanto,
puede estar en condiciones de facilitar aprendizajes; que dedica tiempo a
entender y explorar las percepciones sobre las relaciones sociales de la
diferencia, y las consecuencias de las mismas, y a transmitir sus ideas al
respecto.
-
Genera situaciones de aprendizaje, tanto
para él como para otros).
-
El interés por desenvolverse como
facilitador de aprendizajes para otros, en el sentido de brindar oportunidades
de intercambio concretas para que otros conozcan sobre aspectos socioculturales.
-
Aquel quien se preocupa por conocer,
entender lo diverso y transmitirlo.
-
la
posibilidad de conocer las diferencias de primera mano, y por un acercamiento
concreto a realidades diferentes.
-
La capacidad de conceptualizar estas
diferencias y de analizarlas, presentándolas luego al discurso público como
contenido temático.
-
El intento de reflexionar permanentemente
sobre las diferencias, y sobre cómo comprenderlas, para que esta comprensión se
convierta en una estrategia de gestión orientada hacia permitir el acceso de
varios actores sociales.
-
La capacidad de situarse en un punto de
vista que hemos llamado etnográfico, es decir, descriptivo e interpretativo
desde la lógica misma de las Culturas que los generan, y no desde una
perspectiva externa que las juzgue.
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